Resumen personal Semana del 20 al 27 septiembre de 2014

Problemática:

“Los problemas de salud emocional en los educadores de nivel medio superior”

Hoy en día la profesión docente se enfrenta a una crisis de confianza y de pérdida de identidad profesional, así como, emociones, sentimientos, que están estrechamente relacionados y que provocan una percepción emotiva favorable o no en el comportamiento y actitud del docente al momento de interactuar en sus relaciones interpersonales que tiene continuamente con alumnos y compañeros de trabajo. Generando imposible sobre llevar esa carga emocional que provoca ese deterioro en el bienestar y salud del ser humano detrás del docente. Debido a que la práctica pedagógica es una batalla campal entre comportamientos y actitudes equilibradas,  aceptadas por los demás al momento de desempeñarse en un escenario áulico o en el ámbito educativo.

De ahí, la reflexión de que un docente como todo ser humano que vive y siente la práctica educativa no puede aislar sus emociones y sentimientos, al contrario,  le es indispensable manifestar su subjetividad revestida de sus emociones intrínsecas para dejar ser a ese sujeto educativo con todas y cada una de sus experiencias vivenciales y no permitirse caer en el hastío, aburrimiento o cansancio emocional que puede dañar o colapsar su salud mental y física.

Concepto a trabajar:

Emociones y sentimientos.

“Las emociones son elementos que afectan e influyen en el proceso de aprendizaje; consecuentemente, influyen en el proceso de toma de decisiones. Las emociones no nacen, sino que son parte de un sistema automatizado que nos permite reaccionar ante el mundo, de una forma inmediata y sin necesidad de pensar, con el cual ya venimos dotados desde el nacimiento. Las emociones forman parte de esa compleja maquinaria en la que intervienen las recompensas y los castigos, el estímulo y la motivación y todo aquello que hace que deseemos comer, beber, practicar sexo… Las emociones son parte del proceso de la regulación de un cuerpo vivo, y se presentan con diferentes “formas y sabores”.

Hay unas emociones primarias y sencillas como son el miedo, la rabia, la felicidad o la desdicha. Hay emociones sociales, más complejas, como la compasión, el desprecio, la admiración, el orgullo.

Son, todas ellas, parte del equipo básico con el que nacemos. Este equipamiento, primario y original, no es aprendido como un hecho. Lo que sí aprendemos a hacer a lo largo de nuestra vida (desde muy temprano) es a asociar emociones y sus correspondientes sentimientos con ciertos objetos o eventos; podemos aprender que una persona, objeto o casa, nos causa miedo. Aprendemos entonces esta conexión entre el objeto y la emoción, creando un sentimiento.

Una emoción está siempre referida a una secuencia de acciones y los sentimientos se refieren a los resultados de esa secuencia de acciones.”[1]

Emociones.

“Las emociones pueden ser consideradas como la reacción inmediata del ser vivo a una situación que le es favorable o desfavorable; es inmediata en el sentido de que está condensada y, por así decirlo, resumida en la tonalidad sentimental, placentera o dolorosa, la cual basta para poner en alarma al ser vivo y disponerlo para afrontar la situación con los medios a su alcance”.[2]      

“Las emociones son un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo”.[3] 

 “La emoción es un motor que todos llevamos dentro. Una energía codificada en ciertos circuitos neuronales localizados en zonas profundas de nuestro cerebro ( en el sistema límbico) que nos mueve y nos empuja a vivir, a querer estar vivos en interacción constante con el mundo y con nosotros mismos. Circuitos que mientras estamos despiertos, se encuentran siempre activos, en alerta, y nos ayudan a distinguir estímulos importantes para

nuestra supervivencia. Estímulos que pueden ser de recompensa y placer o de dolor y castigo. Se define como la emoción una reacción conductual subjetiva producida por una información proveniente del mundo externo o interno (memoria) del individuo”.[4]    

 “Las emociones son expresiones psicofisiológicas, biológicas y de estados mentales. Es un término genérico para referirse a la adaptación por parte de los individuos, a estímulos provocados por personas, animales, cosas”.[5]

 La emoción está asociada con el temperamento, la personalidad y con la motivación de las personas. Los estados emocionales son causados por la liberación de hormonas y neurotransmisores, que luego convierten estas emociones en sentimientos.

Los neurotransmisores más importantes son: la dopamina, serotonina, noradrenalina, cortisol y la oxitocina. Se puede decir que las emociones provienen especialmente de la forma en cómo trabaja nuestro organismo y nuestro cerebro. El cerebro es el que se encarga de convertir a las hormonas y neurotransmisores en sentimientos.

Generalmente, se considera que las emociones son de menor duración que los sentimientos y se cree que son las que impulsan y motivan a que las personas actúen. Son más intensas que los sentimientos, pero duran menos que éstos.

Se habla de unas emociones que son básicas, ya que según algunos estudios; todos los seres humanos las experimentan. Estas son: La sorpresa o asombro, el asco, la tristeza, la ira, el miedo, la alegría/felicidad.

Sentimientos.

“Los sentimientos son el resultado de las emociones. La palabra sentimiento viene del verbo “sentir” y se refiere a un estado de ánimo afectivo, por lo general de larga duración, que se presenta en el sujeto como producto de las emociones que le hace experimentar algo o alguien.  

El desarrollo de la empatía es lo que permite a las personas poder entender los sentimientos de los demás. Los sentimientos pueden ser de corto o largo plazo, pero generalmente suelen mantenerse durante largos períodos de tiempo. Por ejemplo, los sentimientos de amor en algunos casos suelen durar mucho tiempo. Otros ejemplos de sentimientos incluyen los celos y el dolor o sufrimiento.”.[6]

“Las emociones son estados complejos del organismo, respuestas globales en las que intervienen distintos componentes (Kolb, 2005):

Fisiológicos: se trata de procesos involuntarios como el tono muscular, la respiración, secreciones hormonales, presión sanguínea, etc., que involucran cambios en la actividad del sistema nervioso central y autónomo, así como cambios neuroendocrinos y neuromodulares.

Cognitivos: Procesamiento de información, como decíamos antes, tanto a nivel consciente como inconsciente que influye explícita e implícitamente en nuestra cognición y en nuestra vivencia subjetiva de los acontecimientos.

 Conductuales: Expresiones faciales, movimientos corporales, tono de voz, volumen, ritmo, etc., que determinan conductas distintivas de especial utilidad comunicativa.

Las emociones tienen una duración reducida, con una ventana temporal que va desde los segundos a unos cuantos minutos, siendo en forma de estados de ánimo como éstas se prolongan más en el tiempo. Las micro expresiones son emociones visibles que se producen en menos de 1/14 segundos.

El sentimiento en cambio es el resultado de una emoción, sería el vehículo que utiliza la emoción para expresarse, es más racional, la persona que tiene conciencia de un sentimiento tiene acceso al estado  anímico propio. El sentimiento tiene su origen en el cerebro racional (neocortex) y se localiza en el lóbulo frontal. En cuanto a su duración, el sentimiento es mucho más largo en el tiempo que la emoción, tiene una duración proporcional al tiempo en que nuestro consiente piensa en ellos”.[7]

[1] Damasio Antonio, “El origen de los sentimientos”, Artículo digital, fecha de consuta: 24 de septiembre de 2014, disponible: http://www.eexcellence.es/index.php?option=com_content&view=article&id=857:executive-excellence-&catid=38:mano-a-mano&Itemid=55

[2] Yankovic Bartolomé, “Emociones, sentimientos, afecto. El desarrollo emocional”, Artículo digital,  P. 1,  fecha de consulta: 27 de septiembre de 2014, disponible:

http://www.educativo.utalca.cl/medios/educativo/profesores/basica/desarrollo_emocion.pdf

[3] Monge Sergio, “Diferencia entre emoción y sentimiento”, Artículo digital, fecha de consulta: 21 de septiembre de 2014, disponible: http://neuromarca.com/blog/diferencia-entre-emocion-y-sentimiento/

[4] Bisquerra Rafael, “¿Cómo educar las emociones?, Artículo digital, Faros Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia, P. 18, fecha de consulta: 22 de septiembre de 2014, disponible:

http://faros.hsjdbcn.org/sites/default/files/faros_6_cast.pdf

[5] Vaivasuata,“Diferencia entre emoción y sentimiento”, Artículo digital, fecha de consulta: 21 de septiembre de 2014, disponible: http://diferenciaentre.info/diferencia-entre-emocion-y-sentimiento/

[6] Vaivasuata, “Diferencia entre emoción y sentimiento”.

[7] Muñoz Vicente, “Diferencia entre emociones y sentimientos”, Artículo digital, fecha de consulta: 21 de septiembre de 2014, disponible: http://www.reeditor.com/columna/5443/24/psicologia/diferencias/emociones/sentimientos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: